Fecha: 15 de junio de 2026
Arch, btw
El otro día quería evadir mis responsabilidades como estudiante, así que me puse a
trastear con la tecnología que tenía por casa, es decir, el viejo ordenador con Windows XP que mi
madre lleva meses diciéndome «Oye, ¿y no puedes arreglarlo?». Evidentemente, soy infórmatica, pero
a mí todavía no me han enseñado a arreglar cachivaches, así que le dije que no sabía cómo.
Bueno pues lo enchufé y encendió solo.
"Oh, wow", dirás. Sí, se ve que mis padres habían olvidado el minúsculo detalle de enchufar la torre a
la corriente eléctrica que tenemos en casa, justo a pocos centímetros del cable.
Después de recuperar una burrada de fotos de cuando era pequeña, mi hermano me recordó la existencia de un
ordenador que gritaba por ayuda cada vez que lo encendias. Un pobre Intel Celeron y 4GB lo daban todo intentando
arrancar Windows 10 sin salir despegando.
Como las palabras de mi hermano fueron: «Ni lo uso, te lo doy», hice lo que tenía que haber hecho hace cuatro años
cuando se lo regalaron y le instalé Linux. Empecé por
Linux Mint porque es genuinamente fácil de instalar, solo hace falta
un USB con el ISO grabado y ale, borras lo que tienes y le das a "continuar". Además que es una de las distribuciones más ligeras (no instalé Cinnamon, sino xcfe) y si
este pobre cachivache no tiraba eso, no iba a tirar nada.
Así que, tras probar que no tardaba minuto y medio en abrir los ajustes como hacía en Windows, dije: «Ahora vamos a meterle Arch».
Si con Mint había tardado 5 minutos en prepara la instalación (sin contar el rato que estuvo instalando, porque el ordenador es lento y yo magia
por lo que sea no hago), con Arch estuve a lo mejor un par de horillas.
Evidentemente quería meterle Hyprland, que es básicamente el gestor de ventanas tan bonito que usa la peña de internet. El primer tutorial que encontré no
me ayudó mucho, no sabía cambiar el mapeado de teclado a español (se pone en inglés por defecto) y tampoco entendía cómo usar Vim. Además, se ve que mi contraseña
no estaba bien así que me quedé fuera de mi propio sistema. Arigato, gringo del tutorial.
Luego miré otro tutorial, uno en condiciones hecho por un señor latinoamericano que explicaba bastante bien todo. Me descargué su configuración, bastante básica, le metí
Gnome y luego Hyprland. Listo, Arch instalado tras >2 horas peleando con una máquina.
El portátil va de lujo, se calienta un poco... Pero no puedo hacer mucho al respecto. Estoy en proceso de cambiar el fondo de pantalla (NO SOY CAPAZ) y ponerlo
un poco más bonito. Ya me metí en las configuraciones de la barra superior y modifiqué un par de cosas, también le metí más atajos de teclado, etc etc.
Así que esa es mi experiencia archlinuxera, juro que aprenderé a usar NeoVim algún día, y que mi fondo de pantalla dejará de ser un
negro sólido que venía por defecto. Prometido.
Ahora, ¿recomiendo Arch como sistema operativo? Ehh... Depende. Si te gusta trastear con ordenadores y quieres tener el control absoluto de lo que
tiene y deja de tener tu sistema, adelante, prueba. No tienes que meterle Hyprland, puedes usar Gnome que es bastante más intuitivo y también lo puedes
customizar con extensiones y su aplicación de retoques (como referencia, Ubuntu usa Gnome). Además consume bastante menos recursos que Windows y no tiene
bloatware o spyware metido. Además, es gratis.
Aunque esto no es único de Arch, en general sí que recomiendo pasarse a Linux, o al menos probarlo (con el USB booteado con la ISO del sistema puedes probar
cómo se ve antes de instalarlo), pero si te quieres evitar los quebraderos de cabeza hay miles de opciones más fáciles de instalar que esta (Fedora, Ubuntu o Mint
son algunas de las más usadas).
Dicho esto, voy a seguir enredando con el sistema, a ver si consigo cambiar el fondo de pantalla...